El 3 de noviembre el Colegio hizo una actividad bastante interesante, no sólo se preocupó por fomentar cultura si no también una actividad divertida para sus alumnos de preparatoria. Todo consistió en un concurso de altares, las reglas eran sencillas un altar por salón usando la mejor creatividad posible, a diferencia de otros años esté se caracterizó por tener los altares más creativos, todos tenían una temática muy interesante.

La preparatoria de caracterizó por el esfuerzo de todos vestidos y maquillados como catrines, desde alumnos que desde su casa de maquillaron y vistieron hasta aquellos que llevaron maquillista a la escuela. Ese día se vio la unidad y competitividad de cada salón. Se podía ver en los pasillos desde catrinas y catrines muy sencillos, hasta aquellos que convirtieron a algún personaje famoso en catrín.

Se lograron apreciar altares de todo tipo, desde aquellos que el papel picado cubría todo el salón, aquél en el que las velas eran el rasgo distintivo y muchos en el que la comida atraía demasiado.

Se notaba el nerviosismo y especulación sobre qué altares serían los ganadores, se notaba la sorpresa de todos los profesores y directores al apreciar que el concurso se había tomado muy en serio.

La calificación de altares empezó después del receso, todo consistía en una explicación completa de los 7 niveles que un altar debe tener, la creatividad con la que se había llevado a cabo, y la participación de todo el salón.

A las 12:30 se dieron a conocer los resultados, se sentía la alegría de todos los ganadores.

 

GANADORES

Después del gran concurso, las grandes explicaciones de los altares, los kilos de maquillaje que cada alumno tenía en la cara, las faldas enormes de las catrinas y los trajes espectaculares de cada catrín, se decidió tomar la foto de toda la preparatoria y profesores, se notaba la alegría en todos los presentes.

Esté día se dieron a conocer los grupos más unidos y creativos, se dio a conocer la unidad de los alumnos y profesores, todos compitiendo brazo con brazo para ser el mejor altar.

Una actividad tan sencilla se convirtió en una de las más divertidas y culturales.